domingo, 19 de abril de 2015

Aquí dentro llueve.

Quieres parecer fuerte, aparentar que nada ni nadie te rompe, ser la persona feliz de tu grupo de amigos, o el ejemplo a seguir de los demás.
Te levantas todas las mañanas con insomnio, no has podido dormir nada en toda la noche, estuviste demasiado ocupado pensando en que careta falsa te ibas a poner al día siguiente.
Ya es la hora de ir clase, te montas en el coche, con tu nueva careta para sobrevivir a un día mas, para no derrumbarte delante de nadie, "tengo que ser fuerte" piensas mientras te estas acercando a tu destino.
Bajas del coche, sonriente, el día ha comenzado, tienes que conseguirlo, no puedes derrumbarte en toda la mañana nadie puede ver lo roto que estás por dentro.
Tus amigos te están esperando en clase, les sonríes, te acercas a ellos y comienzas a hacer tus tipas bromas para alegra a los demás.
Te pasas la mañana riendo sin parar, "lo estoy consiguiendo" te dices cuando solo queda una hora para volver a tu casa.
El instituto ya ha terminado por hoy. Montas en el coche y tu padre te pregunta: -¿Qué tal hoy? a lo que tu respondes: -Muy bien papá, genial; giras la cara y miras al cielo, aguantándote las lagrimas por décima vez en todo el día.
Llegas a casa, te metes en tu habitación, agarras el móvil y pones tu canción preferida a todo volumen, una lagrima cae por tu rostro, algo en tu cabeza te dice "No te preocupes, ahora saldremos ahí fuera y sonreiremos, como hacemos siempre".

sábado, 18 de abril de 2015

"Dicen que el tiempo todo lo cura"

Dicen que el tiempo todo lo cura, pero a veces no es así.
El tiempo pasa, sin detenerse por nada ni por nadie, sin preocuparse si lo que realmente haces es respirar en vez de vivir.
El tiempo no cura, solo acostumbra, acostumbra al dolor, a todos esos días que nos van consumiendo poco a poco; A la soledad, aún sin estar solos del todo.
El tiempo lo que hace muchas veces es pesar, no pasar, y cuando sientes esto, te das cuenta de lo roto que  en realidad estás por dentro.

Tu recuerdo.

Tu recuerdo es lo que invade mis noches, mis tardes, todas mis mañanas, e incluso mis ojos de lágrimas.
El recuerdo de lo que nunca fuimos, de lo que se quedó sin ser, porque yo contigo lo tenía todo, y dime ¿Qué me queda ahora sin ti?. Solo me queda un recuerdo amargo por las noches y dulce a media mañana, un recuerdo que me rompe y hunde cada día que pasa.
Eres recuerdo y no rutina, y eso, es lo que de verdad me deja en ruinas.