Te levantas todas las mañanas con insomnio, no has podido dormir nada en toda la noche, estuviste demasiado ocupado pensando en que careta falsa te ibas a poner al día siguiente.
Ya es la hora de ir clase, te montas en el coche, con tu nueva careta para sobrevivir a un día mas, para no derrumbarte delante de nadie, "tengo que ser fuerte" piensas mientras te estas acercando a tu destino.
Bajas del coche, sonriente, el día ha comenzado, tienes que conseguirlo, no puedes derrumbarte en toda la mañana nadie puede ver lo roto que estás por dentro.
Tus amigos te están esperando en clase, les sonríes, te acercas a ellos y comienzas a hacer tus tipas bromas para alegra a los demás.
Te pasas la mañana riendo sin parar, "lo estoy consiguiendo" te dices cuando solo queda una hora para volver a tu casa.
El instituto ya ha terminado por hoy. Montas en el coche y tu padre te pregunta: -¿Qué tal hoy? a lo que tu respondes: -Muy bien papá, genial; giras la cara y miras al cielo, aguantándote las lagrimas por décima vez en todo el día.
Llegas a casa, te metes en tu habitación, agarras el móvil y pones tu canción preferida a todo volumen, una lagrima cae por tu rostro, algo en tu cabeza te dice "No te preocupes, ahora saldremos ahí fuera y sonreiremos, como hacemos siempre".
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